Testimonio Elisa Collantes
17 de enero de 2024
¿Feliz Navidad?
8 de febrero de 2024Este es el título de uno de mis talleres y resume a la perfección el contenido que desarrollo en el mismo. Sí, hay que asumirlo: O te empoderas o no vas a salir de donde sea que te encuentres atrapada, y ahí te vas a quedar, anclada, estancada. Y es así, doy fe, porque tuve que vivirlo para poder ahora hablarte desde la experiencia.
Además, no es una visión subjetiva mía, fíjate que me comenta una amiga que ha oído en un programa de radio de máxima audiencia, que el término empoderamiento está en boga, y varios expertos confirmaban la gran importancia que tiene estar empoderados para lograr tener una vida plena libre de limitaciones.
Es maravilloso porque estamos tomando consciencia de lo vital de sentirse empoderados, ya que sin empoderamiento nos sentiríamos incapaces de tomar hasta las decisiones más básicas. Nos sentiríamos paralizados, asustados, sin rumbo, desilusionados, a merced de los acontecimientos y víctimas de las circunstancias.
Empodérate. Ojo al dato: En poder a té. En poder a ti. Tú tienes el poder. Tienes el poder de empoderarte, así de simple. Estar empoderados es reconocer ese poder inmenso que todos poseemos porque es innato, lo traemos puesto desde que nacemos. Claro, claro, dirán algunos, ¿dónde está ese poder, y cómo se usa?
Ese poder lo descubres cuando tomas consciencia de lo QUE realmente somos. Somos seres espirituales viviendo una experiencia humana. Somos chispas divinas, y, por tanto, tenemos en nuestro interior el mismo poder creador que creó el Universo al completo. Por tanto, reconocer quienes somos, es el primer paso para comprender lo súper poderosos que somos. El segundo paso es aprender a reconectar con ese inmenso poder interior, para poder crear de forma consciente y que podamos avanzar en la vida hacia nuestros verdaderos sueños.
Siempre me observé la diferencia entre las personas que logran cumplir sus sueños, y las que no. Entre las que se marcan una meta y la consiguen, y las que siempre estarían en el mismo sitio, como perdidas en un infinito laberinto.
Me dí cuenta que el factor que las diferencia es el hecho de creer en ellas mismas por encima de todo y de todos. De ahí extraje mi propia definición de lo que es empoderarse, que es confiar en ti con todas tus fuerzas, creer que eres capaz de lograr lo que te propongas, sea lo que sea, y tomar acción para ir a por ello.
Exacto. Empoderarse es quererte como si fueras el único ser sobre la faz de la tierra, respetarte por encima de todo, creer en ti, marcarte objetivos, tomar decisiones y pasar a la acción.
No hablo de ese empoderamiento que trata de dividir, que ensalza a la mujer sobre el hombre, ni el que hace que la persona se convierta en un ser engreído…. no, no…
Hablo del empoderamiento de tu ser, de reconectar con tu esencia divina para que saques a relucir todo tu potencial, para que creas en ti, y que te sientas capaz de todo eso que te asusta afrontar.
Cuando te empoderas lideras tu vida, la vives como quieres, desde donde tú quieres, no vives la vida que quieren los demás. Cierto es que tenemos obligaciones varias, claro, tenemos responsabilidades familiares ineludibles en muchos casos, pero sabemos lograr el equilibrio entre nuestras necesidades y las de los que puedan depender de nosotros.
Empoderarse es lo que hace que puedas dar esos primeros pasos con fe, y continuar avanzando con confianza en ti, a pesar de los posibles obstáculos que pudieran aparecer en el camino hacia tus objetivos.
Porque todo el que ha logrado algo en la vida, lo ha logrado sintiéndose empoderado, con gran confianza en sí mismo, y usando su poder interior, aunque no sea ni consciente de ello.
Empoderarse es un proceso, no algo que suceda de la noche a la mañana. Si bien algunos se sienten empoderados desde siempre, para otros supone un reto el creer en ellos mismos. Además, nadie puede empoderarte, salvo tú. Te pueden acompañar en el camino, que lo veo imprescindible, pero el trabajo es tuyo. Ojalá alguien pudiera empoderarse por ti, pero no existe esa fórmula.
Cuando te empoderas no hay límites, te conviertes en imparable e invencible. O te empoderas, o ahí te quedas. Y lo sé porque me ocurrió, hasta que supe con certeza que o lograba creer en mí, o no iba a llegar a ningún puerto.
Ahora me ilusiona poder ayudar a otras personas a empoderarse, a transformar sus miedos en poder y que logren los deseos de su alma. Los deseos que sientes en el alma están ahí para indicarte que puedes lograrlos, y de hecho, en otros planos, ya están realizados, ya se han manifestado, solo es cuestión de verlos aquí en esta realidad. Pero eso ya es otro tema…
¡Hasta pronto!
O te empoderas o ahí te quedas.
Este es el título de uno de mis talleres y resume a la perfección el contenido que desarrollo en el mismo. Sí, hay que asumirlo: O te empoderas o no vas a salir de donde sea que te encuentres atrapada, y ahí te vas a quedar, anclada, estancada. Y es así, doy fe, porque tuve que vivirlo para poder ahora hablarte desde la experiencia.
Además, no es una visión subjetiva mía, fíjate que me comenta una amiga que ha oído en un programa de radio de máxima audiencia, que el término empoderamiento está en boga, y varios expertos confirmaban la gran importancia que tiene estar empoderados para lograr tener una vida plena libre de limitaciones.
Es maravilloso porque estamos tomando consciencia de lo vital de sentirse empoderados, ya que sin empoderamiento nos sentiríamos incapaces de tomar hasta las decisiones más básicas. Nos sentiríamos paralizados, asustados, sin rumbo, desilusionados, a merced de los acontecimientos y víctimas de las circunstancias.
Empodérate. Ojo al dato: En poder a té. En poder a ti. Tú tienes el poder. Tienes el poder de empoderarte, así de simple. Estar empoderados es reconocer ese poder inmenso que todos poseemos porque es innato, lo traemos puesto desde que nacemos. Claro, claro, dirán algunos, ¿dónde está ese poder, y cómo se usa?
Ese poder lo descubres cuando tomas consciencia de lo QUE realmente somos. Somos seres espirituales viviendo una experiencia humana. Somos chispas divinas, y, por tanto, tenemos en nuestro interior el mismo poder creador que creó el Universo al completo. Por tanto, reconocer quienes somos, es el primer paso para comprender lo súper poderosos que somos. El segundo paso es aprender a reconectar con ese inmenso poder interior, para poder crear de forma consciente y que podamos avanzar en la vida hacia nuestros verdaderos sueños.
Siempre me observé la diferencia entre las personas que logran cumplir sus sueños, y las que no. Entre las que se marcan una meta y la consiguen, y las que siempre estarían en el mismo sitio, como perdidas en un infinito laberinto.
Me dí cuenta que el factor que las diferencia es el hecho de creer en ellas mismas por encima de todo y de todos. De ahí extraje mi propia definición de lo que es empoderarse, que es confiar en ti con todas tus fuerzas, creer que eres capaz de lograr lo que te propongas, sea lo que sea, y tomar acción para ir a por ello.
Exacto. Empoderarse es quererte como si fueras el único ser sobre la faz de la tierra, respetarte por encima de todo, creer en ti, marcarte objetivos, tomar decisiones y pasar a la acción.
No hablo de ese empoderamiento que trata de dividir, que ensalza a la mujer sobre el hombre, ni el que hace que la persona se convierta en un ser engreído…. no, no…
Hablo del empoderamiento de tu ser, de reconectar con tu esencia divina para que saques a relucir todo tu potencial, para que creas en ti, y que te sientas capaz de todo eso que te asusta afrontar.
Cuando te empoderas lideras tu vida, la vives como quieres, desde donde tú quieres, no vives la vida que quieren los demás. Cierto es que tenemos obligaciones varias, claro, tenemos responsabilidades familiares ineludibles en muchos casos, pero sabemos lograr el equilibrio entre nuestras necesidades y las de los que puedan depender de nosotros.
Empoderarse es lo que hace que puedas dar esos primeros pasos con fe, y continuar avanzando con confianza en ti, a pesar de los posibles obstáculos que pudieran aparecer en el camino hacia tus objetivos.
Porque todo el que ha logrado algo en la vida, lo ha logrado sintiéndose empoderado, con gran confianza en sí mismo, y usando su poder interior, aunque no sea ni consciente de ello.
Empoderarse es un proceso, no algo que suceda de la noche a la mañana. Si bien algunos se sienten empoderados desde siempre, para otros supone un reto el creer en ellos mismos. Además, nadie puede empoderarte, salvo tú. Te pueden acompañar en el camino, que lo veo imprescindible, pero el trabajo es tuyo. Ojalá alguien pudiera empoderarse por ti, pero no existe esa fórmula.
Cuando te empoderas no hay límites, te conviertes en imparable e invencible. O te empoderas, o ahí te quedas. Y lo sé porque me ocurrió, hasta que supe con certeza que o lograba creer en mí, o no iba a llegar a ningún puerto.
Ahora me ilusiona poder ayudar a otras personas a empoderarse, a transformar sus miedos en poder y que logren los deseos de su alma. Los deseos que sientes en el alma están ahí para indicarte que puedes lograrlos, y de hecho, en otros planos, ya están realizados, ya se han manifestado, solo es cuestión de verlos aquí en esta realidad. Pero eso ya es otro tema…
¡Hasta pronto!
O te empoderas o ahí te quedas.
Este es el título de uno de mis talleres y resume a la perfección el contenido que desarrollo en el mismo. Sí, hay que asumirlo: O te empoderas o no vas a salir de donde sea que te encuentres atrapada, y ahí te vas a quedar, anclada, estancada. Y es así, doy fe, porque tuve que vivirlo para poder ahora hablarte desde la experiencia.
Además, no es una visión subjetiva mía, fíjate que me comenta una amiga que ha oído en un programa de radio de máxima audiencia, que el término empoderamiento está en boga, y varios expertos confirmaban la gran importancia que tiene estar empoderados para lograr tener una vida plena libre de limitaciones.
Es maravilloso porque estamos tomando consciencia de lo vital de sentirse empoderados, ya que sin empoderamiento nos sentiríamos incapaces de tomar hasta las decisiones más básicas. Nos sentiríamos paralizados, asustados, sin rumbo, desilusionados, a merced de los acontecimientos y víctimas de las circunstancias.
Empodérate. Ojo al dato: En poder a té. En poder a ti. Tú tienes el poder. Tienes el poder de empoderarte, así de simple. Estar empoderados es reconocer ese poder inmenso que todos poseemos porque es innato, lo traemos puesto desde que nacemos. Claro, claro, dirán algunos, ¿dónde está ese poder, y cómo se usa?
Ese poder lo descubres cuando tomas consciencia de lo QUE realmente somos. Somos seres espirituales viviendo una experiencia humana. Somos chispas divinas, y, por tanto, tenemos en nuestro interior el mismo poder creador que creó el Universo al completo. Por tanto, reconocer quienes somos, es el primer paso para comprender lo súper poderosos que somos. El segundo paso es aprender a reconectar con ese inmenso poder interior, para poder crear de forma consciente y que podamos avanzar en la vida hacia nuestros verdaderos sueños.
Siempre me observé la diferencia entre las personas que logran cumplir sus sueños, y las que no. Entre las que se marcan una meta y la consiguen, y las que siempre estarían en el mismo sitio, como perdidas en un infinito laberinto.
Me dí cuenta que el factor que las diferencia es el hecho de creer en ellas mismas por encima de todo y de todos. De ahí extraje mi propia definición de lo que es empoderarse, que es confiar en ti con todas tus fuerzas, creer que eres capaz de lograr lo que te propongas, sea lo que sea, y tomar acción para ir a por ello.
Exacto. Empoderarse es quererte como si fueras el único ser sobre la faz de la tierra, respetarte por encima de todo, creer en ti, marcarte objetivos, tomar decisiones y pasar a la acción.
No hablo de ese empoderamiento que trata de dividir, que ensalza a la mujer sobre el hombre, ni el que hace que la persona se convierta en un ser engreído…. no, no…
Hablo del empoderamiento de tu ser, de reconectar con tu esencia divina para que saques a relucir todo tu potencial, para que creas en ti, y que te sientas capaz de todo eso que te asusta afrontar.
Cuando te empoderas lideras tu vida, la vives como quieres, desde donde tú quieres, no vives la vida que quieren los demás. Cierto es que tenemos obligaciones varias, claro, tenemos responsabilidades familiares ineludibles en muchos casos, pero sabemos lograr el equilibrio entre nuestras necesidades y las de los que puedan depender de nosotros.
Empoderarse es lo que hace que puedas dar esos primeros pasos con fe, y continuar avanzando con confianza en ti, a pesar de los posibles obstáculos que pudieran aparecer en el camino hacia tus objetivos.
Porque todo el que ha logrado algo en la vida, lo ha logrado sintiéndose empoderado, con gran confianza en sí mismo, y usando su poder interior, aunque no sea ni consciente de ello.
Empoderarse es un proceso, no algo que suceda de la noche a la mañana. Si bien algunos se sienten empoderados desde siempre, para otros supone un reto el creer en ellos mismos. Además, nadie puede empoderarte, salvo tú. Te pueden acompañar en el camino, que lo veo imprescindible, pero el trabajo es tuyo. Ojalá alguien pudiera empoderarse por ti, pero no existe esa fórmula.
Cuando te empoderas no hay límites, te conviertes en imparable e invencible. O te empoderas, o ahí te quedas. Y lo sé porque me ocurrió, hasta que supe con certeza que o lograba creer en mí, o no iba a llegar a ningún puerto.
Ahora me ilusiona poder ayudar a otras personas a empoderarse, a transformar sus miedos en poder y que logren los deseos de su alma. Los deseos que sientes en el alma están ahí para indicarte que puedes lograrlos, y de hecho, en otros planos, ya están realizados, ya se han manifestado, solo es cuestión de verlos aquí en esta realidad. Pero eso ya es otro tema…
¡Hasta pronto!


